El 16 de diciembre de 1934 marcó un hito definitivo en la historia intelectual y fraterna de Antioquia. Reunidas en el Oriente de Medellín, las Respetables Logias Claridad, Fiat Lux y Victoria firmaron la constitución de la Gran Logia del Departamento de Antioquia.

En su Manifiesto fundacional, los hermanos fundadores dejaron constancia pública de los principios que guiarían sus trabajos: el perfeccionamiento moral e intelectual del hombre, el respeto absoluto por la libertad de conciencia y el ejercicio activo de la beneficencia y la docencia.

Lejos de las leyendas que solían rodear a la orden en la primera mitad del siglo XX, el documento declaró con transparencia que la institución acata las leyes de la República, prohíbe las contiendas partidistas o sectarias dentro de sus talleres y reúne a hombres libres de distintos oficios bajo la fraternidad universal.